23/11/10

Un cuento de hadas...

Recuerdas cuando eras pequeña y creías en los cuentos de hadas, fantaseabas sobre como seria tu vida, con un vestido blanco y tu príncipe azul llevándote a su castillo sobre las colinas, por la noche te tirabas en la cama, cerrabas los ojos y te abandonabas a tu fe. Los Reyes Magos, el ratoncito Pérez, el príncipe azul estaban tan cerca que los saboreabas, pero vas creciendo y un día abres los ojos y los cuentos de hadas han volado, la mayoría de la gente acude a aquellos en quien confía. La cuestión es que, es difícil dejar que los cuentos de hadas desaparezcan. A casi todo el mundo le queda una mínima esperanza de que un día abrirá los ojos y verá que se han hecho realidad.

Cuando el día llega a su fin la fe es un misterio, aparece cuando menos te lo esperas, es como si un día te dieras cuenta que los cuentos no son exactamente como habías soñado, el castillo puede que no sea un castillo. No es tan importante eso de ser felices para siempre, basta con ser felices en el momento. A veces muy de vez en cuando la gente puede darte una grata sorpresa, de vez en cuando la gente te deja sin respiración.

1 comentario:

Anónimo dijo...

el guerrero de la luz a aprendido que es mejor seguir la luz.

Él ya traicionó, mintió, se desvió de su camino, cortejó las tinieblas. y todo continuó saliendo bien, como si no hubiera pasado nada.

Sin embargo, un abismo llega de repente; se pueden dar mil pasos seguros, y un paso de más acaba con todo. Entonces el guerrero se detiene antes de destruirse a sí mismo.

Al tomar esta decisión, escucha cuatro comentarios [Tu conducta siempre a estado equivocada.Ya eres demasiado mayor para cambiar. Tú no eres bueno. Tú no mereces nada.]

Él eleva sus ojos al cielo. Y una voz le dice: [Querido amigo, todo el mundo ha hecho en su vida cosas equivocadas. Estás perdonado, pero no puedo forzar ese perdón. Decídete.]

El verdadero guerrero de la luz acepta el perdón.

Palabras del maestro.