Tras una conversación intensa consiguió hacerme reaccionar, consiguió hacerme sentir todo aquello que había olvidado, consiguió hacerme creer que era posible un cambio, que lo necesitaba, que mis ojos lo gritaban pero no era capaz de actuar. Aquel día me sorprendió.
No había posibilidad de un fallo, era él a quien estaba leyendo, era él quien había conseguido fijarse en mi mirada y ver el interior ese que, por norma, no gusta. Me dejó sin reacción, desnudó mi mente punto por punto, me sentía indefensa ante él. De pronto reaccioné. Sus palabras eran sinceras, tenía razón me había estudiado punto por punto, y yo necesitaba echar a correr y empezar a dar cambios para llegar a mí. Necesitaba perderme para encontrarme.
Parecía mentira, el alma de la fiesta, el simpático, el bromista. Aquel que siempre tenía una broma que gastar, aquel que siempre estaba bien, aquel que mostraba que no le importaban demasiado los problemas de los demás. Se quitó su disfraz de payaso ante mí para dejarme ver que era un caballero inteligente, con clase y apuesto. El mago culo flojo dejó de serlo para pasar a ser el señor Casanova. El guapo de los ojos azules, el ligón, el perfecto imitador, el chispa, el músico, el tabaleter…abrió su mente para mí, me hizo reflexionar y pensar. Le debo en parte y le estaré eternamente agradecida, puesto que todo esto ha significado un cambio muy grande en mí de actitud.
Aquel pequeño rubio de ojos azules con el que intercambiaba conversaciones desde las bañeras de nuestras casas ha madurado es un hombre, capaz de sentir con la mirada. Capaz de desvelar cada juego en el pensamiento pero sobre todo capaz de no desvelarlo al mundo.
Le prometí unas líneas y aquí las tiene son todas suyas, jamás le prometí una amistad y sabe que puede contar conmigo no hasta 1 o 2 sino hasta infinito, jamás le dije bien fuerte que lo quiero a mi lado, jamás le dije que durante esta vida será difícil no contarle a mis nietos de su existencia… pero todas estas cosas son las que siempre se nos olvidan por el camino, sólo sabemos que somos AMIGOS INCONDICIONALES y eso lo engloba todo.
He de confesarle algo, aunque él no me crea yo también se su estado de ánimo con tan sólo una mirada, yo soy capaz de saber que le angustia, que no le deja vivir. Esos ojos azules esconden detrás de él algo más que el chico simpático y bromista que siempre cuenta chistes. Esconden todo aquello que es y él no cree. La mirada alegre ha conseguido tapar durante muchos años sus sueños y eso le ha impedido ir a su alcance. Las ansias por no desvelar su identidad, por no fallar a los que tiene al lado, por no creer ser más que nadie, la humildad que tanto lo distingue a hecho que cree una vida al alcance de los demás pero no a su alcance. Tiene talento, es bueno, puede conseguir todo aquello que se proponga. Creo en él y se que lo conseguirá sólo cuando sea capaz de vencer a los miedos y creer en él tanto como yo lo hago.
Gràcies Ximet.
1 comentario:
No hi ha res com tindre al teu costat una persona que et faja obrir els ulls en situacions complicades quan no saps quin camí agafar. Els molt bonic açó que escrius i estic segura que el senyor Casanova te estará eternament agrait per ises paraules. Però no hi ha que olvidar que ell si ho fa es perque de veritat te estime per la persona que eres.
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