12/2/07

Le petit fenêstre



Tras el cristal de esta habitación, tan hostil, resuenan voces ,entre ellas mi compañero incondicional, Sabina, él siempre me acompaña. No sé por qué hoy ha sido un día de melancolía, de tristeza, de olor a polvo, a añoranza... Las canciones del gran Dios resuenan en mi cabeza una y otra vez y haciendo honor a todo lo que fui decidí pasearme por el "Bulevar de los Sueños Rotos" con ella aprendí que las sueños sólo se rompen si uno los da por perdidos...
Tras una melodía y otra pienso lo importantes que son las palabras, los sentimientos, los pensamientos... Todo aquello que nos hace pequeños y a la vez grandes...
Siguen sonando las melodías y la emoción penetra en mi cuerpo con un gran frenesí.... “vivo en el número 7 calle melancolía quiero mudarme hace años al barrio de la alegría...” necesito abrir una ventana a este mundo. Un lugar donde poder expresar aquello que defiendo, que siento, que imploro, que deseo compartir, aquello que quiero gritar a los cuatro vientos sin temor....
Es por ello que os invito a que paséis, os acomodéis, riáis, lloréis, os cabreéis... en definitiva a que DISFRUTEIS!!

1 comentario:

Miriam Hernández dijo...

Cuanta razón en tus palabras... los sueños nos invitan a apoderarnos de todo aquello a lo que nadie tiene acceso. Nadie, a excepción de nosotros mismos. Juega con ellos, pero gánales la partida mi niña... que luego toca poner los pies en el suelo y la cruda realidad nos incita a enrabietarnos constantemente con lo que viene siendo esta puta vida. Pero sigo pensando que, gracias a ellos, somos capaces de reinventar nuestras propias circunstancias. Es lo que suele ocurrirnos a los soñadores natos como nosotras. Sin embargo, gracias a ellos somos capaces de seguir viviendo. Digamos que los tenemos como la retroalimentación necesaria que necesitamos para continuar con todo lo que se nos avecina. Son la pócima exacta que nos dota de la fuerza necesaria para cumplimentar los esfuerzos que realizamos, diariamente, para alcanzar nuestras metas. Bonito lugar para pasar el rato, para llorar y para escupirte lo que pienso sin un trozo de papel al lado Pao. Te quiero princesa. Un besazo enorme!